martes, 11 de octubre de 2011

Ser funcionario ya no es suficiente para que te den una hipoteca

Históricamente la banca ha tenido una predilección especial por el colectivo que forman los funcionarios. Su estabilidad laboral y su recurrencia de ingresos eran una garantía de seguridad a la hora de hacer frente a sus compromisos crediticios.

Este buen comportamiento de pago era recompensado por los bancos a dos niveles: por un lado se concedían hipotecas por encima del 100% del valor de tasación e incluso préstamos personales adicionales a los ya de por sí cargados préstamos hipotecarios. Por otro lado, estos préstamos solían tener condiciones ventajosas también a nivel de comisiones, bonificándose a este colectivo por encima del resto.

Pero la crisis en la que estamos inmersos parece que ya no hace distinciones y los privilegios que se han venido disfrutando hasta ahora están desapareciendo: hemos visto cómo se reducían los sueldos a los funcionarios y las recientes acciones puntuales de renuncia a pagas extras por ciertos colectivos de mayor nivel demuestran que no hay grupo que se libre del azote de la crisis.

Además, la urgente necesidad de recortar gastos de las administraciones públicas está también resultando en la no renovación de los contratos de funcionarios interinos (últimos ejemplos en educación y sanidad), lo que restringe el universo del colectivo "funcionarios sin riesgos" a los ojos de los departamentos de los bancos.

Aunque algunas entidades financieras aún mantienen precios especiales para estos colectivos, lo cierto es que ya no son un colectivo ultra-seguro como antaño, por lo que la mayoría de los bancos han ido eliminando los acuerdos con colectivos, fruto de la presión sobre los márgenes del negocio.

La época de bonanza y el trato preferente trajo como consecuencia que estos clientes aprovechasen la barra libre para endeudarse por encima de los niveles recomendables, lo que unido a las expectativas de caídas adicionales del valor de la vivienda hacen que los bancos se tornen más conservadores a la hora de calcular el importe de la hipoteca a conceder.

El miedo a encontrarse en una situación de “negative equity” (situación que se da cuando el montante de la hipoteca es superior al valor del piso) y la necesidad de computar todos los préstamos y las cuotas mensuales en el cálculo de la capacidad de pago, lleva a exigir a los funcionarios desembolsos iniciales cuando van a comprarse una casa que antes no se producían.

http://www.idealista.com/news/archivo/2011/10/11/0355032-ser-funcionario-ya-no-es-suficiente-para-que-te-den-una-hipoteca

No hay comentarios:

Publicar un comentario