La reunión del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Palacio de La Moncloa con 37 de las mayores compañías españolas, celebrada el pasado sábado, dejó buen sabor de boca. Con el fantasma del rescate de Irlanda y las amenazas sobre Portugal y España como telón de fondo, la cumbre empresarial sirvió para tomar pulso a la realidad económica que, necesita, según los empresarios medidas “urgentes, rápidas y sin vacilaciones”.
En el capítulo de ausencias, la de Santiago Bergareche, presidente de Cepsa, con una cita ineludible (el consejo de la petrolera) fuera de España, y la de Juan Roig, presidente de Mercadona. Los empresarios fueron citados a las 10 y media de la mañana. Terminaron tres horas y media más tarde. No hubo un guión preestablecido, aunque sí se fijó un protocolo mínimo. Intervino Zapatero primero, media hora, para centrar el debate en torno a “la precipitación de los acontecimientos en las últimas tres semanas”.
Arrancaron los empresarios con cuatro intervenciones programadas. Las de Isidro Fainé (La Caixa) –cedió parte de su turno a Rodrigo Rato, presidente de Caja Madrid–, César Alierta (Telefónica), Emilio Botín (Santander) y Rafael del Pino (Ferrovial). El presidente del Gobierno estuvo flanqueado por sus vicepresidentes Alfredo Pérez Rubalcaba (no intervino) y Elena Salgado, que actuó de notaria del acto.
En el centro de las discusiones estuvo la actuación del Gobierno. En este punto, las peticiones fueron claras. “Le pedimos al presidente que hay que cumplir con lo que se dice, sin marchas atrás y cuanto antes mejor”, señaló uno de los empresarios presentes. Apelaciones permanentes a la urgencia de la situación, con especial énfasis al sector financiero y a la reestructuración de las cajas. Los empresarios sacaron a Zapatero el compromiso que esa reestructuración se completará antes del 24 de diciembre.
Isidro Fainé, y el primer ejecutivo de BBVA, Francisco González, fueron los únicos que intervinieron dos veces. González fue especialmente contundente, al señalar al Ejecutivo que debe actuar con decisión. “El Gobierno debe gobernar”, señaló el banquero, que confirmó su asistencia a última hora. Fainé, por su parte, quiso restar pesimismo a la situación de las cajas de ahorros y afirmó que van a ganar dinero en 2011.
Entre banqueros y representantes del mundo de las cajas hubo tensión. El presidente de Caja Madrid, Rodrigo Rato, puso el acento en que el problema de crédito promotor (400.000 millones de euros) es la principal amenaza de los balances de las entidades, algo que afecta tanto a cajas como a bancos, por lo que el debate sobre el sistema financiero no debe centrarse exclusivamente en una mitad del sector bancario. Rato fue el único que pidió al Ejecutivo una reforma del mercado inmobiliario.
Otro bloque de debate fueron las palancas para conseguir un crecimiento de la economía española a largo plazo. Baldomero Falcones, presidente de FCC, sostuvo la necesidad de “sobrereaccionar” ante las dificultades potenciando las relaciones históricas con los aliados de España (Francia y Alemania) y salir en ayuda de Portugal (dique de contención de la crisis). El empresario compartió con la mayoría de los asistentes la necesidad de potenciar las exportaciones como vía para desapalancar la economía. Zapatero se sumó a la tesis comprometiéndose a constituir una Comisión Nacional por la Competitividad.
En el ambiente sobrevoló la esperanza de vida del actual Estado de Bienestar, al que Rafael del Pino, presidente de Ferrovial, le puso objeciones, o el actual esuqema de poder administrativo, cuestionado por Luis del Rivero, presidente de Sacyr.
· Francisco González. Presidente de BBVA. El banquero fue de los más contundentes. Dijo que el Ejecutivo debe actuar con urgencia y que el futuro de la economía es complicado.
· Isidro Fainé. Presidente de La Caixa. Aseguró que las cajas van a ganar dinero y pidió diligencia en los trámites de la Administración para acelerar la reordenación del sector.
· Baldomero Falcones. Presidente de FCC. El empresario pidió salir en apoyo de Portugal y potenciar las relaciones con Francia y Alemania, aliados históricos de España.
· Rafael del Pino. Presidente de Ferrovial. En su intervención dejó constancia de la necesidad de llevar a cabo algunos recortes sociales para que el sistema siga siendo viable.
· Emilio Botín. Presidente de Santander. Hizo hincapié en la necesidad de que se establezcan mecanismos adicionales de control de gasto de las Comunidades Autónomas.
· Felipe Benjumea. Presidente de Abengoa. Fue de los que reclamó urgencia en la reacción del Gobierno. En su opinión, las reformas no se pueden dilatar más y hay que fijar plazos.
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