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viernes, 28 de octubre de 2011

Los gastos relacionados con la vivienda suponen el 30% del presupuesto familiar

El gasto medio en consumo por hogar se redujo un 2,1% en 2010, hasta los 29.782 euros, mientras que el relacionado con la vivienda ha ido aumentando progresivamente hasta subir más de 5 puntos desde 2006.

Los hogares españoles destinaron 8.935 euros del total de su presupuesto a gastos relacionados con la vivienda, acaparando la vivienda el 30% de los presupuestos de las familias, según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Este porcentaje, que ha ido creciendo progresivamente, ha experimentado una subida de más de cinco puntos desde 2006.

Los gastos de vivienda engloban alquileres reales, gastos corrientes de agua, electricidad, gas, comunidad, reparaciones, calefacción, así como un alquiler estimado en los casos de vivienda en propiedad o cedida.

En términos generales, el gasto medio en consumo de cada hogar español alcanzó los 29.782 euros en 2010, lo que significa un descenso del 2,1% respecto a 2009, mientras que el gasto medio por persona ascendió a 11.161 euros anuales, un 1,8% menos, según la encuesta del INE. En total, el gasto en consumo de los hogares cayó un 1,5% el año pasado.

Eliminando los efectos de la inflación, la variación interanual del gasto medio en consumo por hogar fue un 3,6% inferior a la de 2009, mientras que el gasto total en consumo bajó un 3,1%.

El gasto de los hogares en enseñanza fue el que más se incrementó en 2010, con un crecimiento del 9,6% respecto a 2009, seguido del gasto en transporte (+1,6%), bebidas alcohólicas y tabaco (+1,3%) y vivienda, donde las familias gastaron un 0,4% más el año pasado.

En el resto de cosas, los hogares redujeron sus gastos respecto a 2009. Así, las familias españolas gastaron en 2010 un 4,7% menos en hoteles, cafés y restaurantes que el año anterior y disminuyeron su gasto en mobiliario un 4,6%.

En otros bienes y servicios se gastaron un 4,5% menos; en prendas de vestir y calzado un 4,2% menos, y en ocio y espectáculos, un 3,7% menos. También redujeron sus gastos en salud (-2,4%), comunicaciones (-2,3%) y alimentos y bebidas no alcohólicas (-1,7%).

Según el INE, cada hogar destinó el año pasado un 14,4% de su presupuesto (4.279 euros) a alimentos y bebidas no alcohólicas, y un 12,4% a transportes (3.680 euros). El transporte es, junto a la ropa y el mobiliario, los grupos que más han reducido su peso en el presupuesto medio de los hogares desde 2006.

Los que menos gastan: pensionistas y parados

Los valores más elevados del gasto medio por persona se registraron en País Vasco (13.634 euros), que supera en un 22,2% la media nacional; Navarra (13.263 euros) y Madrid (13.148 euros).

Les siguieron Catalunya (12.165 euros), Cantabria (11.633 euros), Balears (11.431 euros), La Rioja (11.208 euros), Aragón (10.966 euros), Galicia (10.654 euros), Castilla y León (10.533 euros), Comunitat Valenciana (10.432 euros) y Andalucía (10.051 euros).

Completan la lista, con gastos medios por debajo de los 10.000 euros por persona, Castilla-La Mancha (9.862 euros), Murcia (9.324 euros), Extremadura (9.172 euros), Canarias (8.977 euros) y Ceuta y Melilla (8.746 euros).

El mayor gasto por hogar lo registraron los hogares cuya fuente de ingresos es el trabajo por cuenta propia, con 36.571 euros en 2010. No obstante, estos hogares son los que más han recortado sus gastos desde 2006, año en el que superaban los 39.000 euros de gasto medio en consumo.

Por el contrario, los hogares con rentas de la propiedad y de capital como principal fuente de ingresos son los que más han elevado su gasto desde 2006, desde 27.587 euros a 32.209 euros.

Los hogares con menores gastos fueron los que tienen como principal fuente de ingresos los subsidios y prestaciones sociales (21.001 euros) y las pensiones (23.929 euros). Sin embargo, el INE apunta que mientras los primeros muestran una tendencia decreciente desde 2006, los segundos presentan una evolución alcista de su gasto en consumo.

El 14% de los hogares, con servicio doméstico

La encuesta incorpora información sobre el servicio doméstico referida al año anterior. Así, según el INE, el 14,4% de los hogares disponían en 2009 de servicio doméstico (chóferes, doncellas, jardineros, niñeras o asistentas del hogar, entre otros), porcentaje que se eleva al 18,7% en los municipios de más de 100.000 habitantes y que baja al 9,6% en el de los hogares residentes en municipios de menos de 10.000 habitantes.

Los hogares con mayor disponibilidad de servicio doméstico eran los formados por una persona o pareja de más de 65 o más años (24,4%), seguidos de parejas o un solo progenitor con hijos menores de 16 años (14,9%).

Entre los hogares que disponían de servicio doméstico en 2009, el 58,1% tenía personal de nacional española y el 37,6% de nacionalidad extranjera. En resto de los casos, o bien se desconocía la nacionalidad o ésta era a su vez española y extranjera.

http://www.yaencontre.com/noticias/noticias/vivienda/los-gastos-relacionados-con-la-vivienda-suponen-el-30-del-presupuesto-familiar

¿Cómo puedo mejorar las condiciones de mi hipoteca? Cambia de banco

ISTOCKPHOTO

Si echamos la vista hacia atrás, recordaremos que antes era muy habitual permanecer con la misma hipoteca en nuestro banco durante toda la vida del préstamo. Ahora, con las diferentes y atractivas ofertas del mercado, es cada vez más común cambiar de banco en busca de mejores condiciones para nuestra hipoteca.

Aunque no es un trámite complicado, la subrogación por cambio de entidad financiera sí que debe llevar consigo una labor de búsqueda y análisis para encontrar, por un lado, la hipoteca que mejor se adapte a nuestras necesidades y, por otro lado, la que conlleve menos gastos.

No sólo debemos fijarnos en el diferencial, sino que debemos estudiar el conjunto de la nueva propuesta que incluya, desde el precio final de la hipoteca hasta los productos asociados que tendremos que contratar.

Claves para la subrogación de tu hipoteca

La subrogación por cambio de entidad financiera es una forma de subrogación de la hipoteca que se entiende como el acto que supone el cambio de nuestro préstamo hipotecario de la entidad con la que asumíamos nuestra obligación de pago, a otra que nos ofrezca mejores condiciones.

Este cambio se produce por una mejora en los tipos de interés del préstamo, aunque también hay que tener en cuenta que deben permanecer en el nuevo contrato hipotecario con la entidad, otras cuestiones como el capital pendiente y el plazo para su amortización.

Indiscutiblemente, la subrogación debe suponer un ahorro tanto en la apertura como en la tramitación de la hipoteca, en caso de no serlo, no resultaría una operación acertada.

Aspectos a tener en cuenta

Antes de tomar una decisión precipitada, tendremos que valorar las ofertas, comparar distintas entidades y pedir información. Estos son algunos aspectos que debemos considerar para cambiar nuestra hipoteca:

  • Estudiar las comisiones de subrogación y de cancelación con la anterior entidad.
  • Si cancelas el contrato de préstamo hipotecario y abres uno nuevo, es posible que tengas que asumir el impuesto de actos jurídicos documentados, asesoría y gastos de notaría para la nueva hipoteca, así como contratar nuevos productos asociados, como los seguros que, aunque ya los hayamos pagado en nuestro anterior contrato, tendremos que abonarlos de nuevo. Para que signifique un verdadero ahorro, estos gastos no debería superar el 1% del valor del préstamo hipotecario.
  • No solicites aumentar el importe de la hipoteca ni el plazo de amortización si quieres ahorrar en gastos. También ahorrarás si la nueva entidad no cobra comisión de apertura o asumen los gastos de la subrogación, aunque para este último caso se debe ser un deudor con amplia solvencia.
  • No compensará un cambio de hipoteca cuando quede poco capital para amortizar, ya que los gastos no compensarán el mejor diferencial de la nueva entidad. En este caso, lo mejor será actualizar el tipo de interés y seguir abonando nuestras cuotas a la espera de que llegue la fecha de cancelación del préstamo.
http://www.yaencontre.com/noticias/noticias/opinion/como-puedo-mejorar-las-condiciones-de-mi-hipoteca-cambia-de-banco

El mantenimiento de una vivienda puede ahorrar hasta el 40% del gasto en 10 años

Detalle del interior de un portal de un edificio de Valladolid. | Pablo Requejo

Detalle del interior de un portal de un edificio de Valladolid

  • Las reparaciones más habituales son roturas, oxidación o humedades
  • 'El 80% de las lesiones en edificios está provocada por el agua'
  • Los expertos echan en falta ordenanzas municipales que regulen el proceso

El mantenimiento de una vivienda puede llegar a ahorrar hasta el 40% del gasto a los 10 años. Esta actuación continuada es mejor económicamente que si sólo se actúa de manera correctiva cuando aparece la incidencia, especialmente en los edificios de más de 50 años.

Así lo han asegurado los arquitectos Jacobo Rangel y Javier Montoya de la empresa Cité, que se encarga de la inspección técnica de edificios y desarrolla el mantenimiento siguiendo una planificación en un periodo de cinco años.

Las reparaciones más habituales en los edificios de más de 50 años se centran en roturas de grupos de presión para agua potable, oxidación de barandillas y cantos de forjado debido a la humedad, humedades en plantas bajas que derivan en problemas en pilares y canalones de recogida de aguas en terrazas comunitarias.

'El 80% de las lesiones en los edificios está provocada por el agua'

"El 80% de las lesiones en edificios está provocada por el agua", ha afirmado Jacobo Rangel, que alerta de que en España no existe la cultura del mantenimiento de viviendas.

Según ha explicado, el propietario de un vehículo cambia los neumáticos y revisa el aceite periódicamente y esta necesidad se debe trasladar a los edificios porque "sale más barato mantener que reparar".

En Valencia, el 42% de los edificios tienen más de 50 años, un porcentaje similar al del resto de la Comunidad Valenciana, donde alrededor del 40% de los inmuebles fue construido hace medio siglo.

Los arquitectos de Cité echan en falta ordenanzas municipales que regulen el proceso de mantenimiento. Además, advierten de que a principios de 2012 entrará en vigor un real decreto por el que los municipios de más de 25.000 habitantes deberán redactar una ordenanza específica.

También reconocen que muchas comunidades de propietarios se deciden a hacer la inspección técnica del edificio un año o dos antes de que cumpla los 50 años.

Revisan el estado de la fachada, los elementos comunes, el cuadro eléctrico, el agua y se inspecciona cada casa

Una vez realizada la inspección técnica del edificio, en la que se revisan hasta cuarenta puntos vitales de la vivienda y las zonas comunes, la empresa valenciana Cité elabora una planificación de mantenimiento a cinco años, prorrogables hasta 15, en la que se emite un informe semestral.

Los propietarios cuentan con un plan de cuotas prorrateadas a cinco años que les permite conocer los gastos con antelación.

"Se crea un vínculo de confianza con los propietarios, que se sienten atendidos por un técnico", en opinión de Rangel, que considera que este servicio les convierte en "médicos de cabecera" del edificio.

Su método de trabajo consiste en revisar el estado de los revestimientos, placados y barandillas en la fachada, los elementos comunes como la cubierta, la escalera, el patio de luces, el cuadro eléctrico, la bomba de presión de agua y el sótano y se inspecciona cada vivienda.

En la vivienda se determina si la estructura está dañada, si existen roturas en los cerramientos y si hay humedades, se revisa la carpintería, el anclaje de las barandillas de los balcones y los elementos singulares como las buhardillas.

Rangel alerta de que en ocasiones las compañías de seguros dejan de prestar cobertura por una falta de mantenimiento, con lo que el propietario se encuentra con dos problemas.

El coste de una inspección técnica es de unos 54 euros por vivienda cada cinco años, mientras que el servicio de mantenimiento se mueve entre los 5 y los 12 euros de media por vivienda y mes, un precio que no incluye los costes de las posibles reparaciones.

http://www.elmundo.es/elmundo/2011/10/27/suvivienda/1319726725.html

jueves, 27 de octubre de 2011

El gasto medio en consumo por hogar se redujo un 2,1% en 2010, hasta los 29.782 euros

El gasto medio en consumo de cada hogar español alcanzó los 29.782 euros en 2010, lo que significa un descenso del 2,1% respecto a 2009, mientras que el gasto medio por persona ascendió a 11.161 euros anuales, un 1,8% menos, según la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) publicada este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE). En total, el gasto en consumo de los hogares cayó un 1,5% el año pasado.

Eliminando los efectos de la inflación, la variación interanual del gasto medio en consumo por hogar fue un 3,6% inferior a la de 2009, mientras que el gasto total en consumo bajó un 3,1%.

Según el INE, los hogares españoles destinaron 8.935 euros del total de su presupuesto a gastos relacionados con la vivienda, acaparando la vivienda el 30% de los presupuestos de las familias. Este porcentaje, que ha ido creciendo progresivamente, ha experimentado una subida de más de cinco puntos desde 2006.

Los gastos de vivienda engloban alquileres reales, gastos corrientes de agua, electricidad, gas, comunidad, reparaciones, calefacción, así como un alquiler estimado en los casos de vivienda en propiedad o cedida.

El gasto de los hogares en enseñanza fue el que más se incrementó en 2010, con un crecimiento del 9,6% respecto a 2009, seguido del gasto en transporte (+1,6%), bebidas alcohólicas y tabaco (+1,3%) y vivienda, donde las familias gastaron un 0,4% más el año pasado.

http://www.europapress.es/economia/macroeconomia-00338/noticia-economia-macro-gasto-medio-consumo-hogar-redujo-21-2010-29782-euros-20111027111642.html

viernes, 21 de octubre de 2011

El 6,1% de los hogares españoles se retrasa en los pagos relacionados con la vivienda

Este año el 26,1% de los hogares manifiesta llegar a fin de mes con dificultad, un porcentaje inferior al año pasado, según la encuesta de condiciones de vida elaborada por el ine. también hay menos hogares, un 6,1%, que se retrasan en los pagos relacionados con la vivienda habitual.

El 6,1% de los hogares tiene retrasos en los pagos a la hora de abonar gastos relacionados con la vivienda principal: hipoteca o alquiler, recibos de gas, electricidad, comunidad, etc. En los 12 meses anteriores al de laEnlace entrevista.

Evolución de las dificultades económicas de los hogares

http://www.idealista.com/news/archivo/2011/10/21/0357571-el-6-1-de-los-hogares-espanoles-se-retrasa-en-los-pagos-relacionados-con-la-vivienda-grafico

jueves, 13 de octubre de 2011

¿Qué servicios debe pagar la comunidad de vecinos?

La ley obliga a que los propietarios paguen los servicios para mantener y conservar el edificio habitable, seguro y accesible, además de hacer frente a una larga lista de gastos comunes.

Mantener el edificio

Siempre que una persona compra un piso, un local o un garaje, también adquiere parte del edificio en el que se encuentra. Como dueño o copropietario, tiene derecho a disfrutar de las zonas comunes -como la escalera, el ascensor, la piscina o la azotea-, al mismo tiempo que se compromete a hacer frente a los gastos de mantenimiento y reparación que estas áreas conlleven. La denominada comunidad de vecinos, por tanto, es el conjunto de los propietarios de un mismo edificio que, como tales, comparten la responsabilidad y los beneficios de ese inmueble, aunque no utilicen todas sus dependencias y aunque no residan en él. Esta explicación tan evidente es necesaria que se recuerde porque muchas veces se generan dudas que acarrean discusiones, dificultan la convivencia o tienen como resultado alguna amarga sorpresa económica.

Para saber cuáles son los servicios comunes, cuáles son obligatorios o quién paga qué, lo primero que hay que tener en cuenta es que todas las comunidades de vecinos están sometidas a la Ley de Propiedad Horizontal, un extenso y detallado texto que regula el artículo 396 del Código Civil. Como norma general, la comunidad de vecinos debe ocuparse del "sostenimiento y conservación del inmueble y de sus servicios" para "que reúna las debidas condiciones estructurales, de estanqueidad, habitabilidad, accesibilidad y seguridad". Esto es, costear los arreglos y el mantenimiento del edificio, desde las obras puntuales que se realicen en las zonas comunes, hasta los gastos de limpieza y portería o la factura de la luz.

Servicios comunes

El asunto es que no todos los edificios son iguales entre sí, tanto por su antigüedad y su arquitectura, como por sus ocupantes y su ubicación. En consecuencia, los servicios comunes también varían. Por supuesto, los más habituales son el suministro de electricidad y el servicio de limpieza, ambos destinados a la zona del portal y las escaleras. Pero a estos se suman otros, como el mantenimiento técnico del ascensor y la contratación de un administrador de fincas. De hecho, para el administrador Miguel Carlos Gorriz, especialista en un foro de consultas profesionales, contratar a un técnico de ascensores es un servicio fundamental, aunque también uno de los más caros, ya que puede llegar a costar unos 600 euros por trimestre.

Hay comunidades muy pequeñas, "cuyo mayor gasto es el del jardinero, y otras de gran envergadura, donde los servicios y los costes se disparan". Es el caso, por ejemplo, de los edificios antiguos con servicio de portería y sistema de calefacción central; de las nuevas urbanizaciones que poseen zonas ajardinadas, servicio de vigilancia y más de un ascensor; o de los edificios "de veraneo", donde predominan las segundas residencias, que suelen contar con pistas deportivas y piscinas. El mantenimiento de estas últimas, de hecho, supone un coste elevado que puede rondar los 800 euros mensuales o más, dependiendo de su tamaño, de la empresa que se contrate y la provincia.

La gran diferencia de los pueblos de veraneo es que es en esa época del año en la que se concentran determinados servicios, "como la puesta a punto de las piscinas o el aire acondicionado, mientras que muchos otros se dejan para los meses de invierno, cuando la mayoría de propietarios no está y no tiene que soportar las molestias que implica una obra, por ejemplo", como señala José Gutiérrez, el director del gabinete de estudios del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas. Salvo este detalle de organización y funcionamiento, todas las comunidades de propietarios españolas tienen la misma obligación, que es mantener los bienes comunes, aunque los costes puedan aumentar o disminuir en función de la cantidad y el tipo de servicios que deba contratar para ello.

En líneas generales, ya sea a través de una empresa o de una persona, la comunidad de vecinos paga los servicios de limpieza, portería, administración y seguridad. Además, debe abonar los suministros de luz, agua y calefacción (cuando ésta es central), y si la parcela donde está el edificio tiene referencia catastral, también tendrá que costear los gastos municipales, como la recogida de basuras, y abonar el IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles). A su vez, los copropietarios de un edificio deben hacer frente de manera conjunta a todas las obras que se acometan en las zonas comunes y pagar los servicios de mantenimiento de los ascensores, piscinas y demás espacios de uso colectivo.

Los imprevistos en el edificio también corren por cuenta de la comunidad, de ahí que diversas compañías de seguros ofrezcan paquetes especialmente diseñados para estos casos y que muchas comunidades se decidan a contratarlos. Las incidencias que más preocupan (y sobre las que más previsiones se toman) son los daños materiales producidos por incendios, explosiones, caída de rayos, fugas de agua e inundaciones, así como las reparaciones estructurales y estéticas que deban realizarse tras un siniestro. No obstante, las aseguradoras también ofrecen asistencia legal, indemnizaciones por responsabilidad civil o servicios de salvamento y alojamiento temporal en hoteles cuando el edificio queda inhabitable.

¿TODOS LOS VECINOS PAGAN LO MISMO?

Los gastos comunes de un edificio se solventan con un fondo de dinero compartido. En algunos inmuebles, los ingresos para ese fondo pueden proceder, por ejemplo, del alquiler de locales o la colocación de vallas publicitarias o antenas en la azotea. No obstante, los ingresos más habituales proceden de las cuotas de los comuneros, que generalmente se pagan con carácter mensual. Lo interesante es que no todos los vecinos tienen por qué abonar el mismo montante. De hecho, la cuantía depende de la cuota de participación de cada piso o local, en porcentaje sobre su incidencia en la comunidad, y el baremo está fijado de antemano en las escrituras. Para ello, la ley contempla diversos parámetros, como la superficie útil de cada piso o local en relación con el total del inmueble, su ubicación (si es exterior o interior) y el uso que, a priori, se considera que se hará de los servicios o elementos comunes. No es igual un apartamento que un piso amplio, ni es lo mismo un local que una vivienda situada en el décimo piso.

Más allá de los porcentajes, todos los copropietarios están obligados a contribuir a los gastos generales para el adecuado sostenimiento del inmueble, sus servicios, cargas y responsabilidades que no sean susceptibles de individualización. Asimismo, deben colaborar a la dotación del fondo de reserva para atender las obras de conservación y reparación de la finca; un fondo que le pertenece a la comunidad de vecinos y que debe superar al 5% de su último presupuesto ordinario. En cualquier caso, toda comunidad de propietarios debe contar con una junta directiva y reunirse, al menos, una vez al año para determinar esos presupuestos y gastos colectivos.

¿Qué servicios debe pagar la comunidad de vecinos?

La ley obliga a que los propietarios paguen los servicios para mantener y conservar el edificio habitable, seguro y accesible, además de hacer frente a una larga lista de gastos comunes.

Cada edificio, un mundo

Si bien la Ley de Propiedad Horizontal rige del mismo modo para todas las comunidades de vecinos, no todas ellas son iguales entre sí. De hecho, cada edificio es un mundo a escala, con necesidades y prioridades concretas que no tienen por qué coincidir exactamente con las de los demás. Esta diversidad explica tres cosas: que se redacten estatutos particulares, que exista la profesión de administrador de fincas y que, ante determinadas situaciones, sean más las dudas que las certezas.

Los estatutos no son obligatorios, aunque sí convenientes. Se trata de un documento escrito que ajusta la normativa legal a las características específicas de la comunidad y que rige su funcionamiento interno. Para decirlo de un modo sencillo, en él se recogen las "reglas del juego", el papel que desempeña cada copropietario y cómo se ha de proceder para beneficiar los intereses comunes. Lógicamente, hay comunidades de vecinos que jamás han redactado estatutos y no por ello funcionan peor. Sin embargo -y sobre todo en los edificios nuevos con numerosos propietarios-, la existencia de estos documentos suele ayudar a zanjar discusiones o aclarar diferencias.

Un papel similar es el que desempeña el administrador de fincas; un profesional que, además de velar por el mantenimiento del inmueble, muchas veces actúa como "fuelle o mediador" entre los vecinos, asesorándoles sobre las leyes vigentes y solucionando, incluso, disputas. En este punto coinciden José Gutiérrez y Miguel Gorriz, quienes opinan que buena parte de su trabajo pasa por el arbitraje de conflictos, tanto de aquellos derivados de la convivencia como de los que se producen al no tener muy claro qué espacio es de uso privado y cuál es de uso común. El artículo 396 del Código Civil es muy minucioso acerca de este punto y, aun así, se contempla un margen de duda, especialmente cuando hay un desembolso de dinero por medio.

Según el texto, los elementos comunes son todos los necesarios para el adecuado uso y disfrute de la propiedad: desde el suelo y las cimentaciones, hasta la azotea y los elementos estructurales (como los pilares, las vigas y los muros de carga). También son comunes las fachadas y los revestimientos exteriores de las terrazas, los balcones y las ventanas; el portal, las escaleras, los corredores, patios, pasos, muros, fosos.. La lista sigue e incluye a los ascensores, los depósitos y contadores, además de "otros servicios o instalaciones comunes, incluso aquellos que fueran de uso privativo". Esta frase es de vital importancia pues, aunque hay servicios que son privados -por ejemplo, el teléfono fijo-, todos los cables que estén por fuera de la vivienda o comercio son propiedad de la comunidad. De este modo, cualquier avería que se produzca (o cualquier renovación que se quiera hacer) tendrá que ser solventada por los fondos de la comunidad de propietarios. En esto cabe también, según el Código Civil, las conducciones y canalizaciones para el desagüe y el suministro de agua, gas y electricidad, incluso las de aprovechamiento de energía solar; las de agua caliente sanitaria, calefacción, aire acondicionado, ventilación o evacuación de humos; las de detección y prevención de incendios; las de portero electrónico y otras de seguridad del edificio, así como las de antenas colectivas y demás instalaciones para los servicios audiovisuales o de telecomunicación, "todas ellas hasta la entrada al espacio privativo". A partir de allí, pasan a ser de uso y responsabilidad exclusivos del dueño de piso.

Márgenes de duda

El artículo 396, en principio, es muy claro y hasta se podría pensar que excesivamente detallista. Sin embargo, hay "dudas recurrentes" y un claro ejemplo de ellas es el tema del ascensor, protagonista de muchas discusiones. ¿Su mantenimiento corresponde a todos los vecinos o sólo a quienes lo usan? ¿Tienen que pagar por ese servicio quienes vivan en los bajos? ¿Y los dueños de locales? Más aún: ¿qué pasa cuando un edificio no tiene ascensor en origen y se quiere instalar uno? ¿También deben asumir ese coste todos los copropietarios? La respuesta es que sí. De arranque, la instalación de un ascensor debe decidirse en conjunto, por votación, y para que se lleve a cabo deben estar de acuerdo 3/5 partes de los propietarios. Si hay "quórum" para ello, los costes se asumirán entre todos, incluyendo a quienes vivan en los bajos o a los dueños de las locales, aunque ni siquiera tengan acceso al portal.

Más de uno considerará que esta medida es injusta o se preguntará por qué. Y la razón es simple. La ley considera que la instalación de un ascensor supone una mejora y una valorización de la finca, algo de lo que sí se benefician todos. Otra cosa es que la junta de vecinos establezca, por ejemplo, que quienes no usen los elevadores queden eximidos de pagar por su mantenimiento. Algo similar ocurre con el portal y las escaleras: los gastos ocasionados por obras corresponden a todos los vecinos, aunque puede liberarse del pago por su limpieza y mantenimiento a los copropietarios que no tengan acceso al mismo. Los ascensores, además de un elemento de confort y revalorización, pueden ser considerados como un medio para suprimir barreras arquitectónicas. Y en este punto sí que influyen las características personales de los vecinos.

Cuando en un portal hay propietarios con discapacidad o mayores de setenta años, la comunidad está obligada, por ley, "a realizar las obras de accesibilidad que sean necesarias para un uso adecuado a su discapacidad de los elementos comunes, o para la instalación de dispositivos mecánicos y electrónicos que favorezcan su comunicación con el exterior, cuyo importe total no exceda de tres mensualidades ordinarias de gastos comunes". Quizá el monto no sea suficiente para instalar un ascensor, pero sí para construir una rampa de acceso. Por supuesto -y como con cualquier obra que se vaya a acometer en el espacio común del edificio-, esto deberá decidirse por votación en la junta de vecinos. No obstante, si no existiera acuerdo, el propietario interesado puede acogerse a la Ley (que ampara la eliminación de barreras arquitectónicas) y encargar su realización. En este supuesto, los gastos correrán por su cuenta.

Los balcones y terrazas (en especial, las situadas en la última planta) también despiertan dudas. Su reparación corresponde a la comunidad de propietarios, pues son elementos comunes, aun cuando sea de uso exclusivo de un vecino. Así, si los desperfectos no están ocasionados por culpa o negligencia de quien utilice estas zonas, todos deberán hacer frente a sus gastos. De hecho, las terrazas de los pisos intermedios son parte de la estructura del inmueble. El exterior, la fachada y el techo deben conservarse de manera conjunta.

http://www.consumer.es/web/es/vivienda/comunidades_vecinos_y_legislacion/2008/09/03/179673.php
http://www.consumer.es/web/es/vivienda/comunidades_vecinos_y_legislacion/2008/09/03/179673.php?page=2

lunes, 19 de septiembre de 2011

Cómo puede ayudarte el notario con la hipoteca


La firma de un notario es obligatoria en toda escritura hipotecaria y es el cliente quien tiene derecho a elegir el notario que desea que asista a la rubrica del contrato. Pero para quienes creen que su rol se limita al de hacer acto de presencia deben de saber que éste va mucho más allá.

En primer lugar, el notario actúa como ministro de fe que certifica que todo lo que figura en la hipoteca es legal, pero lo más importante es que debe asegurarse de que ambas partes entienden el contenido del contrato. Teniendo en cuenta que una estas partes es el banco, parece claro a quien puede ayudar el notario.

El trabajo del notario en la firma de la hipoteca empieza días antes de acudir a la oficina para 'cerrar el trato'. El cliente puede exigir examinar el proyecto de escritura hasta tres días hábiles antes de la firma, momento que además se puede aprovechar para plantear cualquier duda que surja respecto al contrato. Esto incluye cláusulas que no se entiendan (por ejemplo, las del suelo hipotecario), el sistema de amortización o los seguros asociados.

Entre las tareas que debe llevar a cabo el notario antes de la firma destacan:

- Verificar que el contrato se adapta a la legalidad.

- Verificar que los tipos de interés que aparecen en la escritura se adaptan a los tipos de interés oficiales del Banco de España.

- Analizar las cláusulas del contrato y explicarlas de forma clara a los clientes, lo que incluye las implicaciones futuras de las mismas, lo que, por ejemplo, afecta a las cláusulas de suelo hipotecario.

- Analizar la documentación adjunta (por ejemplo, la referente a seguros asociados).

- Pero lo más importante es que deberá explicar en un lenguaje claro y transparente los términos del contrato, así como resolver cualquier duda que pueda tener el cliente respecto al mismo.

El día de la firma de la hipoteca el notario deberá proceder a la lectura del documento notarial, explicando su contenido y de nuevo respondiendo a cualquier pregunta que le pueda plantear. En teoría, no deberá firmar si cree que algunas de las partes no entiende o acepta las condiciones de la escritura.

La Orden Ministerial de Transparencia Bancaria que prepara el Gobierno y que pretende legitimar los swaps y las cláusulas suelo no hacen sino ahondar en esta labor del notario. De hecho, tal y como está dispuesta, legitima las permutas y los suelos y techos hipotecarios siempre que el notario se lo explique al cliente y este acepte de todos modos firmar la hipoteca.

http://noticias.lainformacion.com/economia-negocios-y-finanzas/hipoteca/como-puede-ayudarte-el-notario-con-la-hipoteca_xVVZyPUqvxK0nzRvEHqVh1/

jueves, 11 de agosto de 2011

El coste de tener una tarjeta

Tras las subidas de las comisiones, ser propietario de una tarjeta supone un desembolso medio de 52 euros anuales

Los requisitos para acceder al dinero de "plástico" son mínimos: basta con abrir una cuenta corriente para tener derecho a una tarjeta que se puede utilizar para abonar los gastos realizados en establecimientos comerciales, hipermercados, grandes almacenes, restaurantes... y hasta las compras por Internet. Su comodidad es indiscutible, pero disponer de una tarjeta no resulta gratis, como podrían suponer algunos usuarios. Por el contrario, implica una serie de gastos fijos en forma de comisiones, sobre todo. Y estas han subido un 6,3% en los últimos meses, por lo que tener una tarjeta puede suponer un desembolso medio anual de casi 52 euros.

Cómodas, pero caras


Su comodidad la convierte en un medio de pago muy adecuado para afrontar los gastos. Pero conviene utilizarla con mucha precaución, más aún este verano, ya que en los primeros cinco meses de 2011 usar la tarjeta se ha encarecido un 6,30%, hasta 18,39 euros, según los últimos datos facilitados por el Banco de España. Los consumidores que renovaron sus tarjetas o contrataron alguna en junio abonaron casi 1,50 euros más que hace un año.

El coste medio de una tarjeta tradicional, que incluye la cuota anual de emisión o mantenimiento, un "plástico" por duplicado y una media de 10 operaciones para retirar dinero en los cajeros distintos a la red concertada, supone pagar cada año unos 51,89 euros.

Algunas entidades eximen del pago de comisiones, pero solo el primer año

No obstante, son numerosas las entidades que eximen a sus clientes de este pago si domicilian su nómina, recibos o contratan planes de pensiones u otros productos financieros. En realidad, hay que estudiar a fondo estas ofertas, ya que es una estrategia para captar clientes y los beneficios se ciñen, casi siempre, al primer año.

Los tres mayores gastos

Los principales gastos que conlleva el uso de una tarjeta son los siguientes:

  1. Comisión de mantenimiento

    La principal comisión que tienen las tarjetas de débito es la de mantenimiento, que genera unos amplios márgenes a los bancos. Su coste oscila entre 15 y 20 euros al año, en función del tipo de tarjeta y de la entidad financiera que la emite, ya que algunos bancos y cajas elevan este coste hasta 25 o 30 euros. Por lo que respecta a los modelos de categorías superiores ("Oro" y "Platino", sobre todo), la comisión por mantenimiento se encarece más, hasta situarse en torno a los 30 euros de media.

    Algunas propuestas permiten adquirir las tarjetas de débito totalmente gratis, sin ningún coste económico para el usuario, aunque este periodo solo afecta al primer año de vida del "plástico". A partir de ese momento aplican las tarifas habituales en este tipo de productos. En ocasiones, es posible no tener que hacer ningún desembolso económico en concepto de cuota anual por mantenimiento, pero es preciso tener contratados determinados productos con la entidad.

  2. Emisión por duplicado

    La utilización regular de las tarjetas de débito puede conllevar otra serie de gastos que encarecen su presupuesto para cada año, en algunos casos por encima de la cuota por emisión o mantenimiento.

    Uno de los más habituales es la emisión por duplicado: por cada nueva tarjeta que se emita hay un recargo de entre 3 y 5 euros de media, siempre en función de la entidad.

  3. Operaciones realizadas a través de los cajeros automáticos

    La más habitual de estas operaciones es la disposición de efectivo en los cajeros. Sacar dinero, desde finales de mayo y en algunas entidades, está penalizado con una comisión de 0,84 euros en la propia red. Si se extrae en una red distinta a la contratada, se eleva hasta 2,95 euros. Retirar efectivo en cajeros en el extranjero sube esta comisión hasta 3,07 euros por cada operación formalizada.

Prestaciones gratuitas

La contratación de una tarjeta de débito conlleva una serie de servicios y prestaciones gratuitos:

  • Los servicios que afectan a la seguridad del "plástico", con un sistema para combatir el fraude que avisa al usuario con un SMS a su teléfono móvil cada vez que su tarjeta la utilice otra persona.
  • La aplicación de la tecnología EMV (Europay Mastercard VISA), con un chip que autentifica pagos mediante la tarjeta con el objetivo de incrementar la seguridad en las transacciones y reducir el fraude.
  • La posibilidad de realizar compras de forma segura en Internet, gracias a los sistemas más habituales que emplean estas tarjetas ("Verified by Visa" y "Mastercard SecureCode").
  • Además, en caso de pérdida o robo de la tarjeta de débito, la entidad emisora repondrá al cliente la tarjeta, en un periodo máximo de entre cuatro y siete días, también de forma gratuita.
  • Seguros de accidentes y asistencia en viaje son también servicios que se obtienen a través de la contratación de este medio de pago, sin tener que realizar ningún desembolso.
http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/finanzas/2011/08/07/202325.php

martes, 9 de agosto de 2011

24 gestos cotidianos para lograr llegar a fin de mes

Reducir comidas fuera de casa, usar los medios de transporte de forma eficiente o ahorrar energía ayuda a ajustar el presupuesto

¡No llego a fin de mes! Esta es una de las quejas más escuchadas en calles, bares y oficinas. El problema es que si antes de la crisis se oían estos comentarios en torno al día 25, hoy se profieren antes de que llegue el 15. El paro y el descenso de los ingresos familiares han hecho que los ciudadanos se aprieten el cinturón una y otra vez sin lograr llegar al día 30 sin pasar estrecheces. Aunque en ocasiones no quede una partida doméstica en la que ahorrar, eliminar una serie de hábitos adquiridos en tiempos mejores puede ayudar a que estas dificultades desaparezcan.

Qué pasos dar

El primer paso para recortar gastos sería pensar en todos los actos que se hacen de forma cotidiana y detectar cuáles generan un desembolso que podría reducirse. Es aconsejable escribirlos en un borrador y después hacer una lista. En ella figurará el dinero que se llevan a diario estos hábitos y, junto con ellos, qué ahorro supondría dejar de hacerlos o sustituirlos por prácticas más baratas. La lista se puede colocar en un lugar visible, como el frigorífico, y es posible añadir cómo puede ayudar a llegar a fin de mes para, entre otras cosas, pagar la hipoteca sin pedir dinero prestado.

Otro modo de intentar gastar menos consiste en ahorrar cada día en una hucha transparente el dinero que no se gasta por haber modificado los hábitos. Si el ahorro deja de ser abstracto para estar presente, será más difícil desistir.

Comer fuera de casa puede suponer un desembolso de 200 euros por persona al mes

Mucha gente ya habrá aplicado la mayoría de los recortes, pero quizá haya olvidado alguno. ¿Cuáles son estos gestos sencillos que ayudan a ahorrar a las familias? A continuación se señalan algunos de los más relevantes.

Comida fuera de casa

  • 1. El primero de ellos se da nada más empezar la jornada. Las prisas del día a día hacen que los trabajadores desayunen con rapidez y, en ocasiones, fuera de casa. Sin embargo, un café cuesta más de 1 euro -en torno a 1,20 o 1,30- y este gasto durante 20 días ascendería a unos 25 euros mensuales.
  • 2. Lo más habitual es almorzar a media mañana en una cafetería que esté cerca del trabajo y consumir, además del café, otros alimentos como zumo, bollería o un bocadillo. El precio es de unos 2,50 euros, que a lo largo del mes sumarían 50 euros por cada persona de la unidad familiar.

    Esta cantidad se reduciría mucho si el almuerzo se llevara desde casa. Aunque lo entretenido de la jornada laboral es compartir este tiempo con los compañeros y charlar en un bar o una cafetería, un cambio de hábitos, al menos de manera temporal, no vendría mal. Cuando el lugar de trabajo lo permita, y el resto de la plantilla lo desee, se puede comprar una cafetera eléctrica para no tener que gastar dinero en cafés.

  • 3. Con los niños sucede lo mismo: es mejor que lleven el bocadillo preparado de casa que darles dinero para comprar un bollo fuera, tanto por su salud como por economizar. Es preferible mantenerles alejados de las máquinas dispensadoras de productos como patatas fritas, sándwiches o bebidas, si bien en muchos centros infantiles están prohibidas. Si a pesar de todo a los padres no les importa que los niños coman bollería industrial o aperitivos, es más barato adquirirlos en el supermercado.

  • 4. Las tarteras son las grandes aliadas del ahorro para las comidas en el trabajo. El menú del día cuesta de media 10 euros, lo que a final de mes supone 200 euros por cada persona que pase la jornada fuera y no cuente con un comedor subvencionado. En cambio, si la comida se prepara en casa para todos los miembros de la familia y después se guarda en fiambreras, se gasta mucho menos.

En el supermercado

  • 5. Antes de ir a comprar, es recomendable hacer una lista de las cosas necesarias e intentar no salirse de ella. Es muy tentador llevarse a casa dulces, bebidas o caprichos, pero al final desbaratan el presupuesto.
  • 6. Aprovechar ofertas o cupones de descuento, sobre todo en productos duraderos, permite adquirir más alimentos con menos dinero.

  • 7. Aunque parezca obvio, solo hay que comprar lo que se vaya a consumir. Según un estudio reciente, las familias españolas tiran kilos de comida a la basura cada año. Además de ser injusto hacia quienes no tienen acceso a los alimentos más básicos, supone un despilfarro.

Transporte diario

  • 8. El transporte es otro de los gastos cotidianos que hacen más difícil llegar a fin de mes. En ocasiones se utiliza el automóvil para trayectos cortos que se realizarían en menos de 10 minutos a pie. Eliminar este uso, además de no dañar el medio ambiente, supondría bastante ahorro en gasolina.

  • 9. También hay que calcular cuánto cuesta ir al trabajo en coche y qué ahorro generaría utilizar el transporte público. Si el vehículo privado lo utiliza solo una persona, el dinero invertido en combustible y aparcamiento se dispara, así que sería conveniente buscar una alternativa como el metro o el autobús.

  • 10. Si la opción de usar medios colectivos no compensa -no siempre hacen los trayectos adaptados a las necesidades del usuario-, se puede compartir el vehículo con personas que hagan recorridos similares y tengan horarios parecidos. Si lo utilizan cuatro ocupantes, el ahorro será de un 75%.

  • 11. Hay mucha gente que apenas usa el coche, sino que se ha acostumbrado al autobús, algo que de entrada ya supone un ahorro. Sin embargo, en las ciudades pequeñas el recorrido del transporte público se puede recorrer a pie. Con salir un poco antes de casa, es posible caminar el mismo trayecto y lograr beneficios no solo para el bolsillo, sino también para la salud. Si el autobús cuesta entre 50 céntimos y 1,50 euros -según la ciudad o el uso de abonos- y se coge dos veces al día durante 20 jornadas, el ahorro que proporciona caminar oscila entre 20 y 60 euros.

  • 12. Si el usuario conoce los días concretos que utilizará el transporte público, puede gastar menos si programa el viaje. Hay quien vive fuera durante la semana y sabe que el lunes sale de casa y el viernes regresa. En este caso, puede aprovechar para adquirir el billete con tiempo, ya que en trenes interurbanos como el AVE el ahorro por comprar de forma anticipada puede llegar al 50%.

Ocio

  • 13. Cada año, una serie de locales se ponen de moda y figuran como los más recomendados en guías y revistas de ocio. Están muy frecuentados, pero también tienen precios astronómicos. La diversión se convierte en estos casos en un lujo que no siempre se puede pagar, así que es posible acudir a otros establecimientos más baratos e igual de entretenidos.

  • 14. Tampoco es necesario consumir en exceso al salir a una terraza o a un bar. Tomar menos consumiciones o aprovechar las fiestas o promociones de los locales ayuda a ajustar el presupuesto.

  • 15. Esta diversión se puede sustituir por el ocio gratuito que brindan muchas localidades con exposiciones, conferencias o espectáculos al aire libre tanto para adultos como para niños.

Ahorro de energía

Otra de las partidas que dificultan que el sueldo llegue a final de mes es la correspondiente a las facturas de servicios como la electricidad o el gas. Con un consumo responsable y eficiente, además de beneficiar al medio ambiente se puede gastar menos sin perder comodidad en el hogar.

Si se comparte el coche, se gasta hasta un 75% menos en gasolina

  • 16. Se debe evitar que las luces de las habitaciones permanezcan encendidas sin que haya nadie en ellas. Apagarlas supone economizar sin restar confort. Lo mismo sucede con otros electrodomésticos como el televisor, que al apagarlo sin utilizar el interruptor aún consume.

  • 17. El aire acondicionado en verano -y en invierno la calefacción si es eléctrica- es uno de los responsables de que las facturas sean elevadas. Gestos tan sencillos como ajustar el termostato permiten mejorar el presupuesto doméstico.

  • 18. Poner la lavadora o el lavavajillas solo cuando estén llenos y en programas económicos es otra de las recomendaciones de los expertos.

Gasto telefónico

El móvil se utiliza a menudo de manera excesiva. Algo que hace 15 años apenas existía, hoy se ha convertido en un instrumento imprescindible. Los mensajes se envían de forma continua y se hacen llamadas innecesarias.

  • 19. Controlar estos hábitos puede dar un respiro a final de mes. Si solo se telefonea cuando es necesario y se restringe en la medida de lo posible el uso de los SMS, el ajuste logrado puede ser importante. Quizá solo con esperar unos minutos, quien tenga tarifa plana en la línea fija puede hacer la misma llamada gratis.

  • 20. En el mismo sentido, hay que elegir la tarifa que se adapte a las necesidades de cada uno y no utilizar el móvil en horarios que sean muy caros.

  • 21. Cambiar de compañía cuando esta no cumpla las expectativas del cliente también puede suponer un ahorro a medio y largo plazo. La oferta de telefonía ha aumentado en los últimos años y la competencia al captar clientes favorece al consumidor.

Tarjetas de crédito

Las tarjetas de crédito son responsables de muchos presupuestos incumplidos, pero si se siguen unas pautas se puede ahorrar más de lo que parece.

Dejar el tabaco permite ahorrar cerca de 100 euros

  • 22. Hay que elegir las tarjetas que impliquen menos comisiones. Las de crédito son a menudo más caras que las de débito y comprar ahora y pagar a plazos lleva aparejado intereses, por lo que, en la medida de lo posible, hay que eliminarlas.

  • 23. Se pueden reunificar todas las tarjetas en una y dar de baja las demás, e incluso, optar por una tarjeta prepago, que casi nunca tiene intereses ni comisiones y el usuario solo puede gastarse el dinero que ha cargado en ellas.

Tabaco

  • 24. El último consejo de ahorro, pero uno de los que puede conllevar más beneficios tanto para la salud como para el bolsillo, es dejar el tabaco. Quienes fuman una cajetilla al día gastan en torno a 3 euros, lo que supone casi 100 euros al mes, una cantidad nada desdeñable cuando el día 30 hay que pagar la hipoteca, el alquiler, hacer la compra, abonar las facturas de los servicios básicos o afrontar un imprevisto.

http://www.consumer.es/web/es/economia_domestica/servicios-y-hogar/2011/08/09/202366.php

martes, 28 de diciembre de 2010

El billete de autobús interurbano subirá un 1,7% en enero

La subida se aprobó en la reunión de la Comisión Delegada para Asuntos Económicos del Gobierno de ayer lunes y se aplicará a cuenta de la actualización de tarifas que el sector anualmente realiza en abril.

El encarecimiento afecta a las concesiones de líneas regulares interurbanas de transporte en autobús dependientes del Ministerio de Fomento.

Con este aumento, el Gobierno responde parcialmente a la subida de precios solicitada por las empresas del sector con el fin de paliar la situación que atraviesan por el aumento de costes y el descenso de la demanda de viajeros consecuencia de la crisis.

El Ejecutivo atiende a parte de su reivindicación, dado que el sector solicitaba una subida de tarifas mayor y de carácter extraordinario, esto es, que no fuera un adelanto de la que se realiza en abril.

La subida del billete de autobús aprobada para enero es no obstante inferior a la inflación (que cerró noviembre en el 2,3%). También está por debajo de los aumentos de precios acordados para el transporte en tren (3,1% para Cercanías y Medias Distancias convencionales, un 2,3% para el AVE Larga Distancia y el 4,8% para el AVE Media Distancia).

Asimismo, la subida es una de las menores aplicadas a este transporte desde que en 2000 comenzó a aplicar la fórmula de revisión automática de tarifas.

En 2009, el precio del billete de autobús regular interurbano subió un 4,08%. De este porcentaje, el 3,27% también se adelantó a julio de 2008 para compensar al sector por el encarecimiento del combustible, la caída del número de viajeros por la crisis y la competencia del AVE. El 0,81% restante se añadió el 1 de abril de 2009.

En 2010, se aplicó una subida del 0,70% y en julio, para que coincidiera con la entrada en vigor de la subida del IVA. Este porcentaje es el que resultó de restar a la subida del IVA que grava este modo de transporte (desde el 7% hasta el 8%) la reducción de precios (-0,27%) que el sector aplicó en función de su fórmula de revisión tarifaria.

*cincodias.com 28/12/2010

El Gobierno impone a los hogares una subida histórica del 9,8% en el recibo de la luz


Millones de consumidores domésticos y unos cuantos miles de pequeños negocios sufrirán a partir del 1 de enero una subida de la tarifa eléctrica del 9,8%, la más elevada de la historia. El secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, calculó que la van a soportar unos 17 millones de usuarios sobre un total de 27 millones, porque 3 millones están acogidos al 'bono social', que mantiene la congelación del precio de la luz, y otros 7 millones se han pasado al mercado liberalizado, al optar por las ofertas -casi siempre combinadas de gas, electricidad y una cuota de abono por asistencia técnica- que les están planteando las compañías. La subida de la luz afectará a 219.626 abonados riojanos (los que no tienen contratado el llamado 'bono social'), aunque 15.374 la podrán eludir.

Marín calculó que la repercusión de la subida de la tarifa eléctrica en un hogar 'medio' será de 3,2 euros al mes, o su equivalente de 38,4 euros al año, pero no supo concretar a qué consumo mensual respondía ese cálculo. Las organizaciones de consumidores no comparten esta estimación. Según sus cálculos, si se excluye a los beneficiarios del bono social -que, en su mayoría, tienen contratada una potencia inferior a 3 KW-, el recibo medio está en torno a los 50 euros mensuales, de manera que el incremento rondará los 5 euros por mes, una cantidad nada despreciable en momentos en que los salarios se recortan y hasta las pensiones se han congelado.

Por añadidura, el gas natural se encarecerá en el primer día del año el 3,9% como media para un total de 6,5 millones de consumidores. En los hogares que no utilizan este combustible para la calefacción, a los que se aplica la llamada T1, el aumento será del 4,14%, unos 0,56 euros mensuales, y en aquellos que hacen un uso intensivo del gas natural, la T2 se incrementará el 3,87%, lo que encarecerá del orden de 1,66 euros la factura de cada mes.

Escandaloso

Los calificativos de «escandaloso», «inaceptable», «insostenible», abundaron en los comunicados de reacción de las asociaciones de consumidores a la subida de la tarifa eléctrica. Todos ellos insistieron en reclamar un cambio de un sistema de tarificación que ha sido censurado también por la Comisión Nacional de la Energía, puesto que, sin resolver los problemas del déficit, penaliza con dureza a los usuarios. En el extremo opuesto, las compañías eléctricas celebraron que las tarifas respondan en alguna medida a la evolución de los costes reales.

El secretario de Estado de Energía -que está a las puertas de ser relevado, porque ha presentado su candidatura a la Agencia Internacional de Energías Renovables- atribuyó la subida de la tarifa eléctrica al encarecimiento de la energía en un mercado que toma como referencia el petróleo. La escalada del barril y la depreciación del euro respecto al dólar dispararon la última subasta mayorista, argumentó, y a esta evolución se sumó el efecto estacional de los meses de invierno en los que el consumo de los hogares se dispara en las horas del día en las que el precio de la electricidad es más caro. Reconoció que un tercer componente del incremento ha sido la compensación necesaria para la puesta en marcha del decreto de apoyo al carbón nacional.

Consecuencia de todo ello, la histórica subida del recibo de la luz no va a servir siquiera para atenuar el déficit de tarifa, porque tan solo responde a la variación de la energía. El otro componente del recibo de la luz, los llamados 'peajes de acceso', que abarcan desde el coste de las redes hasta las primas a las renovables, y que incorporan también la pesada herencia del déficit, se han mantenido congelados en esta ocasión por decisión del Gobierno.

Para el futuro, Pedro Marín apuntó que los cambios aprobados el pasado jueves por el Consejo de Ministros, que introducen un peaje para las compañías eléctricas por el uso de redes, y siguen recortando la subvención a las energías alternativas, en este caso a las fotovoltaicas, «evitarán mayores subidas», al representar un ahorro estimado de 4.600 millones en tres años.

Añadió el secretario de Estado que el Gobierno se ha propuesto divulgar entre el colectivo de potenciales usuarios las ventajas del bono social, porque apenas 3 millones de clientes de benefician de una congelación de precios que se va a extender hasta el ejercicio 2013, incluido. Junto a los hogares que tienen contratada una potencia mínima en su primera vivienda, otros beneficiarios son las familias numerosas y aquellas otras con todos sus miembros en paro.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Sebastián prepara un decreto especial para moderar las próximas subidas de la luz

El ministro de Industria, Miguel Sebastián, prepara un decreto especial de medidas urgentes que ni siquiera fue ayer informado en la Comisión Delegada del Gobierno y que no se ha hablado con el sector. El decreto, que puede ser aprobado en breve en Consejo de Ministros, contempla reducir gastos del sistema en las primas a las fotovoltaicas y cubrir los déficit de tarifa futuros que se vayan generando en 2011 y 2012.

La primera medida de calado supone una limitación horaria en la producción de las centrales fotovoltaicas en función de las tecnologías de uso. El objetivo consiste en reducir el coste de las primas que el Estado paga a la industria fotovoltaica, y que podría llegar a cifras de 800 a 900 millones de euros en 2011. De esta manera, Industria intenta rebajar los costes de la energía en el recibo de la luz, que tendría que subir en enero un 10%. Con estas rebajas, la electricidad podría incrementar la tarifa para el año que viene en el entorno del 5%.

La otra medida se importancia se refiere al déficit de tarifa, y consiste en que en 2011 el límite sobre el que se establece la subida de tarifas será de 3.000 millones en lugar de los 2.000 que estaban previstos en el decreto 6/2009. En 2012, por su parte, se eleva de 1.000 a 1.500 millones de euros.

jueves, 9 de diciembre de 2010

¡Cuidado con los regalos de empresa! Para Hacienda son un pago en especie

Las clásicas cestas de Navidad tributan y sólo en algunos casos es posible deducirse su gasto. Si lo que se regala son artículos de producción propia, deben declararse a precio de mercado.

Es diciembre y, con ello, época de regalos, una tradición de la que el tejido empresarial también forma parte. Las clásicas cestas de Navidad, los lotes de productos de consumo, los jamones, los artículos de electrónica... o el reparto de productos que forman parte de la actividad empresarial son algunos obsequios que muchas compañías realizan a sus empleados. Este año, el regalo estrella volverá a ser la típica cesta de Navidad. Según datos de Sodexo, es el obsequio elegido por el 80% de las empresas para regalar a sus trabajadores, aunque este año, a consecuencia de la crisis, su importe será un 5% inferior con respecto a temporadas anteriores, situándose en torno a los 60 euros.

Sin embargo, no contabilizar de manera adecuada esta tradición en las cuentas de la empresa puede darle un susto cuando llegue el momento de ajustar cuentas con Hacienda. Porque "técnicamente no es un regalo, sino un pago en especie, y se debe declarar como tal. Es una prestación que se paga al trabajador por su relación laboral", apunta el secretario general de los técnicos de Hacienda (Gestha), José María Mollinedo. ¿Qué significa esto? "Que deberá constar como tal en la hoja de retenciones al empleado. Además, la empresa también debe reflejar el valor de adquisición de esos presentes como parte de sus gastos sociales".

¿Y se puede deducir este gasto? "Sólo si la entrega de este tipo de cesta está incluida en el convenio laboral y se entrega de forma habitual. Si es así, constituye un gasto de la sociedad y es deducible en el Impuesto de Sociedades", añade el secretario general de Gestha.

Coches de empresa

Desde el punto de vista tributario, estos obsequios navideños que los empleados reciben por parte de la compañía para la que trabajan deben declararse como un rendimiento del trabajo, al mismo nivel que el coche de empresa o la vivienda que se le entrega a un directivo que cambia de destino. Aunque con salvedades: "Si lo que le das en especie a un trabajador es un coche de empresa, se declara el 20% del coste de ese vehículo cada año, durante cinco años. Si es una vivienda, se reflejará el 10% de su valor catastral. Pero si es una cesta de Navidad, lo que hay que indicar es el cien por cien del valor de mercado que tiene".

Existen otras excepciones que, en caso de que una empresa lo regale a los empleados, no constituyen rentas en especie. Es el caso de las stock options. "Pero para que así sea su valor no debe ser superior a 12.000 euros", matiza Mollinedo.

Qué pasa con el IVA

Una cuestión que no debe pasar desapercibida es el IVA. ¿Se puede deducir el IVA de un lote de cestas de Navidad que una empresa adquiere para repartirlas entre sus empleados o regalar a sus clientes? Aquí no existe una norma clara, ya que todo depende de si el IVA soportado por la compra de esos lotes forma parte del proceso productivo de la compañía. Es decir, que si se demuestra que la cesta de Navidad es un gasto derivado de la actividad de la empresa, sí conlleva deducción. "Normalmente no es deducible y forma parte del coste a efectos de Sociedades". ¿Qué significa esto? Que a la hora de reflejar cuánto se ha gastado la empresa en adquirir estos regalos, se debe indicar el precio con el IVA incluido.

Productos 'de la casa'

Pero existen salvedades. En algunas empresas es frecuente que los regalos de Navidad sean productos que se fabrican en la propia compañía. Así, por ejemplo, una planta embotelladora de aceite podría regalar cajas de virgen extra a sus empleados. O un fabricante de corbatas obsequiar con un modelo de la última colección a sus clientes más fieles.

"Es un tema controvertido, pero aquí sí es posible deducir el IVA si se considera que lo que se entrega son muestras gratuitas o forma parte de una promoción", prosigue Mollinedo. Y es que la norma establece que este gasto se puede deducir si el regalo incluye un objeto promocional de la empresa, siempre que lleve el logotipo o algún identificativo de ésta "y su valor unitario no supere los 90,15 euros".

Pero existe una duda que, de no ser resuelta convenientemente, puede llevar a la empresa a una incómoda situación con Hacienda. ¿Qué valor es el que hay que declarar: el del coste de producción de ese artículo que se regala o el del precio de venta que tiene el mismo en el mercado? "Cuando el regalo forma parte de la actividad empresarial, la regla dice que no se puede declarar el coste, sino que tiene que ser, como mínimo, el valor que tenga en el mercado".

Iberia se ha encontrado con este problema recientemente. La compañía aérea regaló a sus empleados billetes de avión, computándolos a un precio inferior al que tienen en el mercado. Por ello, Hacienda le reclama más de 10 millones de euros con los que compensar este desajuste.

*eleconomista.es 09/12/2010

La gasolina marca su máximo desde julio de 2008 y se acerca al récord histórico


El precio del litro de gasolina ha experimentado durante la semana del Puente de la Constitución un encarecimiento del 2% y ha marcado por segunda semana consecutiva su máximo anual, así como el nivel más alto desde julio de 2008, según datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea (UE) recogidos por Europa Press. El nivel actual, de 1, 230 euros el litro, no sólo consolida el precio de este combustible por encima de la barrera de los 1, 2 euros, sino que lo acerca al máximo histórico de 1,276 euros el litro, alcanzado en julio de 2008, poco antes de la quiebra de Lehman Brothers y del estallido de la crisis financiera.

Por su parte, el litro de gasóleo también ha alcanzado su máximo anual, al marcar 1,147 euros el litro y se sitúa en niveles similares a los del segundo semestre de 2008, cuando el precio de este combustible caía abruptamente tras alcanzar en julio el récord de 1,329 euros el litro. El gasóleo se ha encarecido un 1,6% durante la semana y cuesta en la actualidad un 2,7% más que hace quince días. Este repunte ha sido seis décimas inferior al de la gasolina, cuyo precio ha subido un 3,3% en las últimas dos semanas. En lo que va de año, los precios de la gasolina y del gasóleo han subido un 12,9% y un 16,2%, respectivamente, y se sitúan un 15% y un 19% por encima de los niveles de la misma semana de diciembre de 2009. El encarecimiento de los combustibles de automoción de referencia coincide con el fuerte repunte del petróleo, cuyo precio ha subido cerca de tres dólares en una semana. El barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba hoy a 91,10 dólares, mientras que el Texas norteamericano lo hacía a 88,56 dólares. Los precios de venta al público de los carburantes en España se encuentran, pese a estas subidas, por debajo de la media europea.
Así, la gasolina alcanza los 1,388 euros el litro en la UE de los 27 y los 1,410 euros en la zona euro. En el caso del gasóleo, el precio se sitúa en 1,237 euros en la UE de los 27 y en 1,221 euros en la eurozona. Sin embargo, los precios de los combustibles antes de impuestos en España siguen siendo más caros que en la UE. Así, el precio sin impuestos del litro de gasolina alcanza los 0,601 euros en España, frente a los 0,564 euros en la UE de los 27. En el caso del gasóleo, alcanza los 0,627 euros en España, frente a los 0,604 euros en la UE de los 27.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Mi vecino no paga la comunidad, ¿qué hago?


Ante la frágil situación económica, los propietarios de las comunidades de vecinos prefieren dejar de pagar la cuota mensual de la comunidad antes que la hipoteca. Las cifras hablan por sí solas: Los administradores de fincas indican que la morosidad ha aumentado en este contexto entre un 3% y un 5%. Pero, ¿qué hacer cuando uno sufre las consecuencias de encontrarse con un vecino moroso, con el que además tiene que convivir? Según los expertos, el arbitraje, frente al juicio monitorio, supone la mejor medida para solucionar los impagos cuanto antes.

Para el arbitraje es necesario aprobar en junta de vecinos, por mayoría simple, una cláusula arbitral

Esta opción resulta muy económica ya que, a diferencia de la justicia ordinaria, no necesita abogado ni procurador, no hay provisión de fondos y el que ha incumplido paga las costas originadas por el proceso. Para ello, tan solo es necesario aprobar en junta de vecinos, por mayoría simple, una cláusula arbitral que permitirá obtener soluciones rápidas y sencillas. "El vecino puede ser denunciado desde el momento en que incumple el pago de una sola cuota o cuando no cumple con una derrama", indica Mónica Cobián, directora técnica de la Corte de Arbitraje. "En el caso de las cuotas, los vecinos suelen esperar unos meses hasta que la situación se hace insostenible", agrega.

El tiempo y la eficacia son otras ventajas del arbitraje, ya que "se obtiene un laudo o sentencia firme en una media de dos meses para los impagos de cuotas y en menos de cuatro meses para otros problemas", afirma Carlos Ruiz, gerente de la Asociación para el Fomento del Alquiler (Arrenta). Esto supone ahorrarse una demora de entre seis y ocho meses de media para obtener sentencia si se acude a la justicia ordinaria. "Mediante los juzgados el sistema es lento y si el propietario alega que no quiere declarar, el procedimiento puede cambiar y alargarse", añade el gerente.

No obstante, el proceso monitorio sigue siendo una vía de solución muy aceptada, puesto que "su virtud es que si el moroso no paga o se opone al monitorio la ley prevé que se puede proceder al embargo", señala Teodoro García, abogado de Martínez-Echevarría, Pérez y Ferrero Abogados.

Más morosos y lo que nos queda...

Los juicios por morosidad -en términos generales, no solo de vivienda- no han dejado de aumentar a lo largo del año. Se han incrementado más de un 45% en el segundo trimestre de 2010, según datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Este considerable crecimiento conlleva una importante carga de trabajo para los juzgados, que se ven desbordados y acumulan casos sin resolver. Las cifras del CGPJ manifiestan que tan solo el 8,7% de los procesos monitorios acaban en pago.

'La situación económica ha hecho que se deje de abonar la comunidad para pagar otras cosas'

Según el informe de Arrenta, la morosidad entre las comunidades de propietarios ha subido un 19%, lo que representa un crecimiento de tres puntos en los tres primeros meses del año. Incluso, se prevé que la proporción siga en aumento. "La situación económica ha hecho que se deje de abonar la comunidad para pagar otras cosas y, por ello, cada vez hay más impago", advierte el gerente Carlos Ruiz.

No abonar cuota o derrama genera importantes conflictos entre las comunidades de propietarios, que pueden derivarse incluso en problemas de convivencia. "A los propietarios les cuesta trabajo hacer pagos extraordinarios lo que causa un daño importante en la comunidad", señala Marcial Tarin, secretario del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas. "Hay quien tiene la idea de que 'si el de al lado no paga, yo no pago', por lo que se crean disputas entre los propietarios", comenta.

Sin embargo, existen asociaciones que tratan de solventar los problemas de morosidad de una forma rápida y amistosa, como la Asociación española para la Prevención de Impagados y Morosos (AEPIM). Su presidente, Carlos García, destaca que lo esencial es "que primero se actúe contra los morosos a través de todos los medios amistosos para que se produzca el pago". Y si no, siempre quedará la vía legal.

*elmundo.es 29/11/2010