El incendio que se declaró el martes en el viejo edificio del colegio de Maristas en la calle Calvo Sotelo se coló ayer en la agenda de la reunión que mantuvo el concejal de Seguridad Ciudadana, Atilano de la Fuente, con un responsable de la empresa Río Urban, propietaria del solar y del inmueble principal del antiguo centro, que todavía sigue en pie.
Si bien el encuentro ya estaba previsto con anterioridad a raíz de los episodios de ocupación del edificio por temporeros y transeúntes, el suceso de esta semana ha obligado a no demorar más el asunto y tomar decisiones de manera urgente. Según informó el edil, la empresa comunicó ayer al Ayuntamiento que hoy mismo «se reforzará el vallado perimetral del edificio», un trabajo que se llevará a cabo con presencia policial.
Entre otras labores, se instalarán chapas soldadas en las ventanas de la planta baja, una solución que creen más segura que el tabicado de los vanos, que ya se realizó pero sin éxito. Los 'okupas' quebraron el ladrillo y consiguieron entrar.
«Esperamos que vuelva la normalidad a esta zona», aseguró De la Fuente, quien apuntó por otro lado que la empresa presentará en breve licencia de obra con la idea de comenzar a trabajar en el edificio y el solar «a principios del año próximo». El edil añadió también que durante las últimas semanas la Policía Local practicó tres detenciones en este espacio por robo de materiales del edificio para venderlos como chatarra.
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