martes, 19 de julio de 2011

Páginas web de descuentos.

Las páginas web que ofrecen productos y servicios a precios rebajados están viviendo su edad de oro. Te explicamos cómo funcionan, cuáles son los problemas más comunes y qué hacer para que una ganga no se convierta en un trastorno.

En los últimos tiempos, un nuevo tipo de páginas web está viviendo su edad dorada: son las llamadas webs de descuentos o, directamente, chollowebs.

El boom de las páginas de ofertas empezó a finales de 2008 y alcanza cifras récord. Cada vez hay más, con ofertas más agresivas y diversificadas. Y con millones de usuarios que buscan con entusiasmo la ganga del día.

Tiempos de crisis... y de ofertas

Cuando la crisis económica arrecia, el negocio de las ofertas toma fuerza. Ya pasó en la década de los noventa con las tiendas de “todo a 100”.

Hoy, con el presupuesto de las familias recortándose, la historia se repite. Toca apretarse el cinturón, limitarse a los productos esenciales, pero al mismo tiempo triunfan los negocios que ofrecen pequeños caprichos a precios pequeños.

Outlets online VS Ofertas colectivas

Bajo el término páginas de descuentos podemos agrupar a un gran número de webs que funcionan bajo la misma filosofía. Hay 2 tipos fundamentales:

Clubs de venta privada on-line

Ropa de marca a precios ventajosos. Intentan llevar el modelo de los outlets (productos de marca rebajados) al mundo online. Destacan páginas como Buy VIP, Privalia, Ofertix...

Un outlet tradicional (normalmente situado a las afueras de la ciudad) vende ropa de temporadas anteriores a precios inferiores incluso a los de las rebajas. En cambio, un club de venta privada online no está ligado a ningún lugar en concreto y vende productos que no tienen por qué ser de temporadas pasadas. Algunos venden servicios (como estancias en hoteles) además de productos.

Páginas de ofertas colectivas

Productos y servicios con grandes descuentos respecto al precio original. Por el tipo de productos que ofrecen (veladas en restaurantes, tratamientos de belleza, descuentos en el cine…) suelen estar vinculadas a una serie de ciudades en las que se puede disfrutar de las ofertas. Destacan páginas como Groupon, Groupalia, Planeo...

Si se las llama colectivas es porque las ofertas cambian en función del número de gente que se apunte a ellas:

  • Número máximo: la oferta tiene un cupo limitado; cuando se completa, se acabó el descuento.
  • Número mínimo: para que tú puedas disfrutar del descuento, un número importante de clientes tiene que apuntarse a la misma oferta. Esta condición provoca que los usuarios inviten a otros amigos a participar, hinchando así el negocio. Debido al gran tráfico que atraen estas páginas, es habitual que el número mínimo de participantes se consiga de manera casi automática.

¿Cómo ganan dinero?

Empresas que se hacen de oro pese a venderlo todo con suculentos descuentos. ¿Cómo es posible?

Cientos de miles de usuarios dan a estas páginas una fuerza impresionante a la hora de negociar precios con proveedores y minoristas. Los comerciales de las webs de descuentos recorren el país en busca de tiendas que se ajusten a su perfil de cliente (público urbano, joven, clase media, preferentemente femenino). El trato al que llegan es este: la tienda concede un gran descuento y la web publicita la oferta, haciéndola llegar a muchos clientes.

La tienda consigue así una gigantesca campaña de promoción que no sería capaz de financiar por sí misma. Que su nombre pulule por internet le sale casi gratis. El único coste son los clientes que finalmente compran el producto, que consiguen el chollo prometido (las páginas web les exigen un descuento superior al 50% del precio habitual).

La web de descuentos se queda con parte del precio final que paga el consumidor, un porcentaje que se saca de lo que normalmente se quedaría la tienda. Y todo a cambio de publicitar una oferta que en realidad no es suya. Ni siquiera tienen que invertir grandes esfuerzos en la promoción, ya que su inteligente uso de las redes sociales hace que muchos usuarios actúen como comerciales sin sueldo: recomiendan ofertas a amigos, las publican en sus muros virtuales, las comentan…

Usar una web de descuentos, paso a paso

  • 1. Darse de alta. Es sencillo, aunque en algunas páginas es necesario ser invitado por algún usuario. Una vez en la página de inicio, hay un enlace en el que suelen requerir únicamente una dirección de correo electrónico, nombre, apellidos y, en las páginas especializadas en ofertas por ciudades, lugar de residencia.
  • 2. Recibir ofertas. Puedes visualizar todas las ofertas en la web de descuentos (sin inscripción no suele haber acceso completo a las mismas). Para facilitar la búsqueda, recibirás en tu correo uno o varios mensajes diarios con dichas ofertas. Este es uno de los aspectos más desagradables, ya que no se suele poder controlar la frecuencia de los correos. Si te apuntas a varias páginas, pronto encontrarás llena tu bandeja de entrada. Lo que sí puedes hacer es desactivar por completo la recepción de mensajes, dedicándote a ir a la web cuando busques una oferta (ir tú a ellos y no que ellos vengan a ti).
  • 3. Comprar. Una vez localizada una oferta interesante, la seleccionamos. Te pedirán información sobre el medio de pago (generalmente tarjeta de crédito o Paypal), nombre, apellidos y, si se trata de un producto, dirección de envío. Después de pagar, recibiremos en el correo un resguardo de compra (para productos) o un cupón para canjear (para servicios).
  • 4. Cancelar y devolver. Tienes derecho a devolver o cancelar si la oferta no se ajusta a lo que querías o si cambias de opinión. Por ley, tienes 7 días desde el momento en que lo recibes para devolver un producto sin dar explicaciones. Pero pueden obligarte a que asumas los gastos de envío o negarse a devolverte el dinero si el producto ha quedado en mal estado. Para cancelar un servicio que no has usado, el plazo cuenta desde el día en que recibes el cupón. También puede haber servicios que no sea posible cancelar (entradas a espectáculos, por ejemplo). En todos los casos, el consumidor debe ser informado del procedimiento de devolución/cancelación que usa la página web. Si no te informan, el plazo de 7 días no comenzará a correr hasta que lo hagan.

Problemas más frecuentes

Ofertas irreales

Una de las quejas más comunes es que lo anunciado en la oferta no se ajusta a la realidad. Este problema es más común en servicios que en productos. Las webs de descuentos ganan dinero con cada cliente que adquiere una ganga, por lo que a menudo maquillan la oferta haciéndola parecer mejor de lo que es. Pero si esto pasa, la responsabilidad es de la tienda o empresa que presta el servicio o vende el producto, no de las webs de descuentos.

La empresa que presta el servicio no da abasto

Si una determinada promoción obtiene una gran respuesta y mucha gente adquiere el cupón, la empresa que ofrece el servicio se puede ver superada por la demanda de gente que quiere canjear el cupón cuanto antes. Es habitual no poder disfrutar de la oferta en el momento deseado (y a veces tener que esperar meses para hacerlo).

Demasiados correos en tu bandeja de entrada

Al darnos de alta en estas páginas, nos damos de alta también en sus newletters y correos periódicos. Si te suscribes en bastantes webs de descuento, tu cuenta de correo rebosará de ofertas. En general, darse de baja de estas notificaciones no supone grandes problemas: suele haber un enlace en cada email que permite anular los envíos.

Plazos de envío largos

En los productos, un problema bastante común es el no respetar los tiempos de envío señalados en la oferta. Si el producto formaba parte de una promoción temporal, casi siempre habrá que esperar a que finalice para que se empiecen a tramitar todas las compras.

Mala atención al cliente

Otra de las quejas más repetidas: la mala calidad de los departamentos de atención al cliente cuando surgen problemas.

Contratos de exclusividad y permanencia

Las empresas y tiendas que trabajan con las webs de descuentos suelen firmar acuerdos de exclusividad y permanencia con una de ellas. Si no los cumplen, pagan una indemnización. Esto no debería afectar a los consumidores, pero lo hace. Si una tienda no está contenta con una web de descuentos, no puede romper el acuerdo inmediatamente. En una tienda descontenta que solo está esperando a que expire el contrato para marcharse con otra web de descuentos, la calidad de los productos y servicios ofrecidos se resentirá.

Consejos de uso

  • Comparar entre distintas páginas. Aunque su mecánica sea muy similar, es preferible visitar unas cuantas y analizar sus políticas de compra, devolución y cancelación, tipo de productos y servicios que ofrecen… Dedica un tiempo a investigar antes de darte de alta. Si solo buscas ropa deportiva o cenar en restaurantes exóticos, encontrarás webs especializadas en estos temas. Inscribirse en muchas a la vez sin prestar atención solo aumentará nuestra confusión al recibir un sinfín de ofertas.
  • Suscribirse a agregadores de ofertas. Te permiten conocer las ofertas sin estar suscrito a innumerables webs. Páginas como Yunait o Dscuento se dedican a recopilar ofertas de las webs de descuentos, con las que tienen acuerdos. Suscribirte a un agregador no implica estar suscrito a las webs de descuentos. Un agregador también nos enviará muchos correos con ofertas, pero la ventaja es que suele ser posible modular la frecuencia de estos emails, así como el tipo de producto o servicio que nos interesa y otros criterios (precios, % de descuento, web de origen).
  • No comprar por impulso. Estas webs fomentan la compra instintiva y poco meditada, con plazos de inscripción en la oferta muy cortos (a veces de horas). Antes de apuntarse a una ganga, conviene reflexionar sobre si realmente nos conviene. Que algo sea barato no significa que lo necesitemos. Conviene entrar en estas páginas para satisfacer una necesidad previa que tengamos y no para ojear chollos. El consumo responsable es el único consumo inteligente.
  • Conservar la información de la oferta. Antes de aceptar una oferta conviene guardar toda la información: descripción, condiciones, plazos… Si se trata de un servicio, es buena idea llevar esta información con nosotros y enseñarla en caso de que no se corresponda con lo esperado.
  • Vigila los costes de envío. Si se trata de un producto que nos han de enviar a casa, hemos de contar con los gastos de envío, generalmente no incluidos en el precio y que pueden hacer que un chollo en la pantalla del ordenador no lo sea tanto en nuestra cuenta corriente.
http://www.ocu.org/paginas-web-de-descuentos-s546664.htm

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