El crédito se ha agotado y no hay posibilidad, como en años anteriores, de detraer cuantías de otras partidas presupuestarias ya de por sí muy ajustadas en este ejercicio ante la delicada situación financiera. El Gobierno de La Rioja ha suspendido el Plan de Vivienda de La Rioja 2009-2012, el marco que establece la financiación para la compra de viviendas de protección pública de nueva construcción y viviendas usadas así como las actuaciones protegidas de rehabilitación de inmuebles. La Orden está en vigor desde el pasado lunes cuando fue publicada en el Boletín Oficial de La Rioja. Sólo han quedado en pie las subvenciones al alquiler, a pesar de haber superado el cupo fijado.Dos meses y medio en blanco. Será hasta el 31 de diciembre próximo, tal y como subraya el consejero Antonio Burgos. «El 31 de diciembre, con los nuevos Presupuestos, volveremos a abrir la solicitud de ayudas y, otra vez, será hasta que se agote el crédito». No es una situación extraña, insiste el titular del departamento: «En los años 90 la suspensión era algo habitual. Tal vez resulte extraño en los últimos tiempos», comenta.
Hasta el momento, el Plan ha distribuido 4,6 millones de euros para un total de 10.200 expedientes. El cupo en el capítulo de rehabilitación era de 8.360 ayudas aunque finalmente se han otorgado 9.888 que suponen un global de 3.150.000 euros. En ayudas a la compra de vivienda el cupo determinado era de 500 pero se ha llegado a 385 por un valor de 1,5 millones de euros. «Hemos gastado el dinero sin llegar al cupo porque las ayudas han sido de mayor cuantía. La filosofía era financiar para que una familia no tuviera que hacer un esfuerzo superior al 30% de su renta. Ha habido menos ayudas pero de más dinero», explica.
Las únicas ayudas que ha sido posible reajustar han sido las de alquiler. «Hemos decidido priorizar y que estas ayudas siempre tengan crédito». El dinero disponible en este apartado era de 2.320.000 euros.
Respecto a las ayudas a la promoción de viviendas, Burgos asegura que se está construyendo muy poco y, por tanto, su impacto es muy inferior.
La paralización del Plan de Vivienda no ha pasado desapercibida para los constructores. Desde la CPAR, su secretario Juan Ramón Liébana considera una equivocación la medida que en ningún caso intuían ni preveían. «Suspender las ayudas es declarar muerto el Plan de Vivienda. Con carácter general, es un error porque el fin último es ayudar a salir de la crisis, reactivar el mercado, y debe ser de la mano del sector. Esto es un mazazo». El responsable explica que los pisos protegidos se venden a un precio inferior determinado porque hay una ayuda detrás y «si le quitas esa ayuda, condenas al sector. Las viviendas no se pueden vender y perjudicas a la empresa y al ciudadano».
Otros constructores llaman la atención sobre el pequeño tamaño de estas empresas en La Rioja y el perjuicio que puede añadir esta decisión a un momento delicado y difícil. «Ahora se cierra el grifo y estamos hablando de multitud de gremios que se lleva por delante, desde el arquitecto al electricista o el bar de la esquina».
http://www.larioja.com/v/20110923/rioja-region/plan-vivienda-riojano-suspende-20110923.html
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