Las hojas de reclamaciones son impresos oficiales emitidos por las Comunidades Autónomas y estandarizados, que están obligados a tener a nuestra disposición por Ley, todas aquellas personas físicas o jurídicas que, en su caso, actúen en el marco de una actividad empresarial destinada a la comercialización de bienes o servicios para los usuarios o consumidores finales.
Las hojas de reclamaciones son hojas auto-copiativas integradas por un juego unitario compuesto, normalmente, de tres ejemplares de diferentes colores:
el original, de color blanco, que es que hay que presentar en la Administración de consumo competente,
una verde, que es la copia que deberá quedarse el usuario que reclama,
una rosa, que queda en poder del establecimiento reclamado.
Por tanto, cuando formulamos una reclamación debemos quedarnos con dos copias, la nuestra y la que presentaremos (nosotros) en Consumo.
es conveniente leer las instrucciones que aparecen en el reverso de las hojas,
que se rellenen todos los campos solicitados sin dejar campos en blanco,
que se cumplimente la hoja antes de abandonar el establecimiento y remitirlas a la administración competente lo antes posible.
El recuadro superior izquierdo está destinado al membrete del organismo que emite la hoja de reclamaciones indicando la dirección a la que ha de remitirse.
Normalmente, el recuadro superior derecho hace referencia al código que identifica la Comunidad Autónoma y al número de reclamación.
Datos a rellenar por el establecimiento: nombre o razón comercial, domicilio y CIF
Datos a cumplimentar por el reclamante:
-Fecha
-Datos personales: nombre, apellidos, DNI, domicilio y teléfono de contacto
-Motivo de la reclamación. Descripción breve y clara de los hechos que la motivan,
-Lo que se solicita con la reclamación. Como por ejemplo, la reparación de un bien, el resarcimiento de un perjuicio, la prestación de un determinado servicio, etc.
-Documentos que se adjuntan a la reclamación. Factura o tique de compra, fotos, contratos, etc. que servirán de base a la reclamación.
Ambas partes, reclamante y reclamado, deberán firmar la hoja de reclamaciones, no siendo la firma por parte del reclamado el reconocimiento de los hechos que en ella se exponen.
Una vez rellenada, el establecimiento entregará la hoja original (de color blanco) para que el usuario la tramite así como la copia verde, quedando en su poder la de color rosa.
Se puede cursar presencialmente, por correo o bien a través de medios telemáticos en aquellas administraciones que dispongan de ello.
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