Con los cambios de sociológicos y económicos del país y de la situación de los mercados internacionales, la demanda, así como las necesidades de vivienda de la población, van cambiando. De hecho, hace poco han surgido nuevas soluciones habitacionales que hace unos años nadie se hubiera imaginado. Es el caso de los pisos ‘cápsula’ en Japón, que apenas disponen de más o menos dos metros de largo por uno de ancho y uno y medio de alto suelen ser contratados por estudiantes por unos 25 euros al mes. Otro ejemplo son los micropisos en pleno centro del Upper East Side de Manhattan de aproximadamente 9 metros cuadrados, que los interesados alquilan por 500 euros al mes. Con el devenir de los años y también dependiendo de las prioridades de muchas personas, el tamaño ha perdido importancia en favor de otros aspectos, como las ventajas de una buena localización, la posibilidad de ahorrar o simplemente el deseo de emancipación del ‘nido’ familiar.
¿Ubicación o precio?
“Distintos estudios apuntan a la ubicación de la vivienda, como el primer factor a tener en cuenta a la hora de comprar un piso, por delante del tamaño o la calidad de los materiales utilizados”, comenta Juanjo Bueno, responsable de comunicación del Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid. “Hay que reconocer que en ocasiones sí es preferible perder espacio en favor de una mejor localización”, añade.
No obstante, todo depende de las circunstancias particulares de cada país, de cada ciudadano o cada familia. Quizás las prioridades habitacionales de un estudiante japonés no son las mismas que las de una yuppie norteamericana o una pareja de jóvenes española. De hecho, el principal perfil demandante de vivienda en España suelen ser parejas con hijos o jóvenes que quieren crear una familia, por lo que los pisos de tres o más habitaciones siempre serán los más comprados y demandados por el momento. Por tanto, en España es un poco difícil que las viviendas de menos de 60 m² sean las viviendas más demandadas y vendidas.
“De acuerdo con los datos facilitados por Notarios y Registradores, la vivienda más demandada por el 36% de los españoles ha sido la que tiene una superficie de entre 60 y 90 m²”, afirma el experto en Research y profesor de IE BUSINESS SCHOOL, César Barrasa. Lo que quiere decir que en general será una habitación de un máximo de 2 ó 3 dormitorios.
No obstante, los datos de las viviendas adquiridas durante el año 2010 demuestran que casi el 48% del total de las viviendas más vendidas en el ejercicio anterior han sido las de más de 90 m². Por otra parte, las ventas de inmuebles de menos de 60 m² solo han supuesto el 16% del total. “A la hora de la verdad los españoles nos decantamos por viviendas grandes”, afirma Barrasa.
Viviendas más grandes, menos dinero
De hecho, la lenta, pero continua, depreciación de los pisos en España está modificando las preferencias. En las circunstancias actuales el principal factor decisivo para la elección es el coste del piso. Al contrario, de lo que se preveía está aumentando la demanda de pisos grandes por menos dinero, así como de mejores ubicaciones para la misma vivienda. “A la hora de la verdad las necesidades reales de espacio y el precio condicionan la decisión final”, explica el experto en Research y profesor de IE BUSINESS SCHOOL, César Barrasa. Las dos principales opciones son: un mayor tamaño y peor ubicación o menor tamaño y mejor ubicación.
El número de hogares donde solo vive una persona en España oscila entre el 8% y el 10%. Tanto el número de solteros como de divorciados no ha supuesto una demanda tan grande como se predecía en años pasados. Además, en el caso de los divorcios, es muy difícil que esta familia pueda permitirse el lujo y el dinero para mantener dos viviendas: una para el padre o madre que deja el hogar y otra para los hijos y el progenitor que tenga la custodia.
Condiciones mínimas habitacionales
A pesar de que en el territorio las preferencias no han cambiado y más bien, avanzan hacia pisos cada vez mayores, están surgiendo por el mundo nuevas formas habitacionales que destacan por su pequeñez, y que en España pueden tener un público bastante nutrido. En tiempos de escasez presupuestaria, estos inmuebles de poca superficie pueden ser una solución temporal para personas en dificultades económicas o con necesidades específicas.
“Son soluciones habitacionales que no se pueden considerar vivienda, sino espacios transitorios de habitabilidad” afirma el representante del Colegio de Administradores de Fincas de Madrid. En la Comunidad de Madrid se estableció que un inmueble de protección oficial sería de 30 metros cuadrados, y se consideró como el límite mínimo que debía tener una casa. Hay que preguntarse cuáles son los requisitos mínimos, en este caso, referidos a la superficie, la seguridad y salubridad, para poder considerar una vivienda como digna. Ahí queda la elección y las circunstancias personales de cada uno.
http://noticias.pisos.com/pisos-pequenos-frente-a-pisos-grandes-que-preferimos/17131/
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